Plan Nacional
En AEPAE somos conscientes de las dificultades con que se encuentran los miembros de la comunidad educativa, del miedo y respeto que provoca hablar de acoso escolar y más aún de intervenir ante el mismo, considerándolo muchas veces un tema tabú. Pero no podemos apoyar las políticas reactivas, que son frecuentemente más cosméticas que efectivas. Ante el acoso escolar más vale hablar claro y acometer el problema con valentía y firmeza.
Debemos entender que previniendo el maltrato escolar y la normalización de la violencia, estamos atajando otras conductas, como la violencia de género, el mobbing o la delincuencia juvenil. En definitiva, acometiendo el problema del acoso escolar como es debido, construiremos una sociedad mejor para todos.
Entidades colaboradoras para implantar el Plan Nacional de AEPAE
¿En qué consiste nuestro Plan Nacional?
Como punto de partida, realizamos una charla formativa al equipo docente, centrada en la prevención, detección temprana e intervención ante el acoso escolar y las directrices para pasar el test TEBAE. Consideramos que es imprescindible medir la incidencia del acoso escolar previa y posteriormente a la intervención en cada centro escolar. De esta manera podremos valorar el resultado de las intervenciones realizadas.
Para ello utilizaremos el test TEBAE (Test de Evaluación Breve del Acoso Escolar), con el sistema de medición informatizada, que no permite ninguna manipulación interesada y mide la frecuencia e intensidad del acoso escolar y la existencia o no de daño psicológico. Una vez realizado el test TEBAE, procederemos a la campaña de sensibilización, realizando en cada aula una charla que ayude a los escolares a identificar el acoso escolar –los elementos que intervienen en el mismo, como se origina y el daño que puede ocasionar en la víctima- y a diferenciarlo de un conflicto puntual entre iguales.
Para ello empleamos, además de una breve presentación, unos ejercicios grupales en role playing, para enseñar de forma pro-activa conceptos como la empatía, la inclusión, el respeto a lo diferente, la asertividad y la confianza. A partir de los 10 años, se amplía esta formación con pautas de prevención y protección ante el ciberacoso.

La segunda etapa es la formación en prevención entre iguales, impartida a dos alumnos por aula seleccionados por su tutor, que ejercerán labores de ayudantes. Su labor es la de observar, intervenir y avisar. No es una mediación entre acosado y acosador, ya que esta no es posible, al haber desigualdad de poder y un acosador que está maltratando a la víctima. Es una labor de desactivar la espiral de violencia cuando ésta se produce. Ya que el proceso de acoso escolar suele ocurrir cuando no se encuentra un adulto presente, la intervención de dos alumnos observadores, que tienen un liderazgo positivo en el aula, ayuda a prevenir las situaciones de maltrato entre iguales y a que estas se normalicen.
Al centro escolar se le entrega el protocolo de actuación que hemos realizado como complemento al protocolo oficial, para que se actúe con celeridad en la investigación de cualquier conflicto que se produzca, con especial hincapié en la protección de la víctima. Los protocolos oficiales actuales son orientativos y cada comunidad autónoma tiene un reglamento distinto. Son protocolos que no están funcionando, por lentitud y/o dejación de funciones. A menudo se pretende registrar el acoso de manera burocrática y administrativa, antes que actuar y proteger a la víctima.

De forma paralela, se realiza una charla a los padres y al personal no docente, sobre prevención, detección temprana e intervención, y estrategias de apoyo y refuerzo a sus hijos. El acoso escolar muchas veces se produce en pasillos, vestuarios, comedor o ruta de autobús, y consideramos que es necesario que el personal no docente del centro escolar también posea la formación adecuada.
Como actividad curricular, se entrega a cada centro escolar, diversas herramientas didácticas de uso en el aula, como libros –cuentos en primaria y novelas en secundaria- que abordan el acoso escolar de manera implícita o explícita y que sirven de actividad complementaria en la sensibilización. De esta manera se implementa la prevención de la violencia en las aulas, de la misma manera que se implementa la educación vial, por poner un ejemplo. Esta herramienta sirve de hilo conductor de la intervención y propicia que la formación en prevención de la violencia en el centro escolar se mantenga presente durante todo el curso académico. El equipo docente recibe las guías didácticas para que apliquen la herramienta sin que ello les suponga un esfuerzo en tu tarea diaria. La herramienta didáctica se desarrolla en 5 sesiones –una cada mes desde enero a mayo-.





