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title: "El fraude del acoso escolar: verdad, diagnóstico y soluciones"
description: "Podríamos pensar que en los últimos años se ha producido un importante avance legislativo en España con la aprobación de la Ley Orgánica 8/2021 de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI). La norma proclama la necesidad de una actuación coordinada entre los sistemas educativo, sanitario, social y judicial para detectar y proteger a las menores víctimas de cualquier forma de violencia. Sin embargo, en la práctica persiste una paradoja preocupante: la existencia de un monopolio institucional y corporativo, sobre la verdad del acoso escolar."
url: https://aepae.convoluntad.es/el-fraude-del-acoso-escolar-verdad-diagnostico-soluciones
date: 2026-07-30
modified: 2026-09-08
author: "Blog AEPAE"
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categories: ["Artículo", "Noticia"]
tags: ["acoso escolar", "AEPAE", "bullying", "campamento", "Enrique Pérez-Carrillo de la Cueva", "Plan Nacional"]
type: post
lang: es
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# El fraude del acoso escolar: verdad, diagnóstico y soluciones

Podríamos pensar que en los últimos años se ha producido un importante avance legislativo en España con la aprobación de la Ley Orgánica 8/2021 de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), pero no es así.

![AEPAE artículo blog: Acoso escolar y adultocentrismo" title="Articulo1" fetchpriority="high" />

La norma proclama la necesidad de una actuación coordinada entre los sistemas educativo, sanitario, social y judicial para detectar y proteger a las menores víctimas de cualquier forma de violencia. Sin embargo, en la práctica persiste una paradoja preocupante: la existencia de un **monopolio institucional y corporativo, sobre la verdad del acoso escolar**.

Con demasiada frecuencia, cuando un menor presenta síntomas compatibles con una situación de acoso —ansiedad, somatizaciones, rechazo escolar, depresión o incluso ideación suicida—, la valoración realizada por el pediatra, el psicólogo clínico, el psiquiatra infantil o los especialistas externos, queda relegada a un segundo plano, frente a la conclusión alcanzada por el protocolo interno del centro educativo. Si este determina que "no existe acoso escolar", esa conclusión adquiere un carácter decisivo, no sólo en el ámbito educativo y administrativo, sino también judicial, quedando el sistema exento de responsabilidad, y la víctima y su familia, abandonadas a su suerte. Es un plan perfectamente orquestado por el propio sistema, para protegerse a sí mismo.

Continuado o reiterado tiene que serlo, pero hay que especificar cuanto y por qué. Si el maltrato ocurre una sola vez es un hecho puntual. Si ocurre dos veces, puede ser casual. Pero si ocurre tres o más veces ya es acoso escolar, porque empieza a ser sistemático contra el mismo niño o niña y comienza -es el primer punto de inflexión- la expectativa, la anticipación del próximo suceso de maltrato, la somatización y el continuo estado de alerta. Decir meramente continuado es no decir nada. ¿Quién decide cuantas veces? Recuerdo una frase de un inspector de educación de Valladolid, que le dijo a una madre: “tu hijo no sufre acoso escolar porque no le pegan más de tres veces a la semana” (sic).

Vayamos al segundo concepto: “intencional”. NO hay que demostrar la intencionalidad en el acoso escolar. La intención está implícita *per se* en el proceso, porque el que acosa lo hace siempre, porque obtiene un beneficio, sea el que sea: popularidad, visibilidad, controlar el material deportivo, apropiarse de objetos, comida o dinero, etc. Se confunde además con la conciencia del daño: el no tener conciencia del daño no justifica maltratar a nadie.

El tercero es el más peligroso, el que “haga daño”. En todo caso, para demostrar de manera fiable que hay daño, habría que realizar una prueba diagnóstica y un informe pericial. Hay que entender que en todo proceso de acoso escolar hay tres parámetros fundamentales: la frecuencia del acoso -la gota a gota-, la intensidad -episodios de especial gravedad o virulencia- y la resiliencia -la capacidad de la víctima para gestionar el proceso-. El daño SIEMPRE va a estar en proceso, incluso si no es visible. No entender esto es no entender nada. ¿Por qué se suicidan entonces los niños que lo sufren? ¿Por qué la mayoría de las veces se dice que no lo hemos detectado?. Ya hemos publicado en nuestro blog, muchos artículos sobre el daño que origina el acoso escolar en el corto, medio y largo plazo. El acoso escolar destroza vidas: [El impacto traumático del acoso escolar en el cerebro - AEPAE](https://aepae.convoluntad.es/impacto-traumatico-acoso-escolar-cerebro)

Pero no solo genera daño en la víctima, sino normalización de la violencia y aprendizaje para el victimario de que la violencia es rentable: el acosador, repetirá sin ninguna duda, estas actitudes en otros ámbitos: mobbing y violencia de género. Tuve la oportunidad de asistir a un juicio en fiscalía de menores en el que un adolescente de 17 años, acosador reincidente en varios centros educativos, estaba maltratando a su novia y a su madre: de esos polvos vienen estos lodos. El victimario necesita, más que una sanción punitiva, como la expulsión -que pocas veces funciona-, una sanción reeducativa: motivada, adaptada a la tipología del maltrato, la edad y la gravedad de la acción, y que le cueste esfuerzo. En nueve de cada diez casos, el acosador o acosadora quedan impunes. (Este artículo lo explica detalladamente:[Acoso escolar y reeducación social - Alfa y Omega](https://alfayomega.es/acoso-escolar-y-reeducacion-social/) ). Es imprescindible incluir a los victimarios en la ecuación: AEPAE dispone de un taller de reeducación, que trabaja la confianza y colaboración. el control de impulsos, la asertividad, la empatía y la compasión y el compromiso de cambio.

Lo que estamos exigiendo es sencillamente lo que el protocolo no cumple: proteger, sancionar y sensibilizar. Un protocolo que es lento, burocrático y opaco, amparado por un fraude de ley: la confidencialidad va en contra del principio del interés superior del menor. Lo confidencial son los datos del menor, NO el procedimiento. Sin embargo, tanto desde el centro escolar, como desde inspección educativa, defienden que es confidencial, y eso es sencillamente, mentira. Sería tan fácil como especificarlo en el protocolo. Llevamos denunciándolo desde hace más de 10 años. ¿por qué no lo han modificado?
