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title: "Acoso escolar y reeducación social"
description: "Todavía resuena en los medios de comunicación y tertulias mediáticas el suicidio por acoso escolar de Sandra, la adolescente de Sevilla, cuya vida era un infierno por sufrir maltrato continuado, por parte de un grupo de compañeras de colegio. Más allá de que parece -solo parece-, que pueda ser un punto de inflexión, un mee too, del acoso escolar, no deja de producirme el mismo deja vu que he sentido otras muchas veces, tras esta sucesión de tragedias, en las que los niños, niñas y adolescentes no encuentran otro camino que el suicidio, empujados por un sistema que se protege a sí mismo, en vez de proteger a las víctimas y a sus familias."
url: https://aepae.convoluntad.es/acoso-escolar-y-reeducacion-social
date: 2025-11-12
modified: 2026-09-08
author: "Blog AEPAE"
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categories: ["Artículo"]
tags: ["acoso escolar", "AEPAE", "Enrique Pérez-Carrillo de la Cueva", "España", "medios de comunicación", "Plan Nacional"]
type: post
lang: es
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# Acoso escolar y reeducación social

Todavía resuena en los medios de comunicación y tertulias mediáticas el suicidio por acoso escolar de Sandra, la adolescente de Sevilla, cuya vida era un infierno por sufrir maltrato continuado, por parte de un grupo de compañeras de colegio.

Más allá de que parece -solo parece-, que pueda ser un punto de inflexión, un *mee* *too*, del acoso escolar, no deja de producirme el mismo *deja vu* que he sentido otras muchas veces, tras esta sucesión de tragedias, en las que los niños, niñas y adolescentes no encuentran otro camino que el suicidio, empujados por un sistema que se protege a sí mismo, en vez de proteger a las víctimas y a sus familias.

![AEPAE artículo blog: Acoso escolar y adultocentrismo" fetchpriority="high" />Después de 20 años presidiendo la asociación española para la prevención del acoso escolar, no deja de sorprenderme y entristecerme profundamente, el nulo conocimiento que tienen la mayoría de los responsables educativos, sobre que es el acoso escolar. Si bien en este artículo vamos a hablar de la figura de los victimarios, esos menores que han aprendido que la violencia es rentable, y que es su mejor vehículo de integración social hacia el liderazgo tóxico y deshumanizado, es necesario conocer las causas profundas de la situación, para poder poner remedio, ya que, de lo contrario, volverá a ocurrir de nuevo, y esto no es una profecía, es una certeza.

La principal incongruencia es pensar que un protocolo de actuación es la solución al acoso escolar. Una herramienta administrativa reactiva, que no se abre casi nunca y cuando se abre es lenta, opaca y sesgada por el propio interés de parte del centro educativo, es un auténtico despropósito. Hay que entender que el acoso escolar se muestra oculto a los ojos de los adultos, y que es un proceso sumatorio e incremental, o sea, imprevisible. Para que se entienda mejor, es como si un extintor fuese la solución a un incendio, y no fuese necesario utilizar elementos no inflamables, sensibilizar ante los peligros que conlleva el fuego y no entender que puede matar y dejar quemaduras de primer grado para toda la vida. Parece algo inexorable, pero no lo es. AEPAE con su Plan Nacional para la Prevención del Acoso Escolar, sensibiliza, previene, detecta de forma temprana e interviene, protegiendo a la víctima y reeducando al victimario, reduciendo la incidencia del acoso escolar en un 67% y en un 95% en víctimas severas desde hace 10 años, y que ponemos a disposición de los colegios y responsables educativos.

Vamos a centrarnos ahora en el victimario, en sus orígenes. Si bien no hay perfil concreto, si puede haber circunstancias que lo facilitan, entendiendo que, de base, el acosador o acosadora maltratan porque les es rentable hacerlo y tienen una sensación de impunidad, que les impulsa a seguir haciéndolo. Suele decirse con poco fundamento, que suelen tener familias desestructuradas o violentas, pero no estamos hablando de una violencia normalizada solamente, sino de la repetición sistemática del maltrato hacia la misma persona. No hay que olvidar que ningún niño o niña, que se sienta bien consigo mismo, maltrataría a otro de forma reiterada.
